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Entrada de blog por Luís Ferreirim - 03-10-2019


Urge reducir el consumo de carne y lácteos en las ciudades

Ya no hay tiempo para el inmovilismo y la indiferencia. Está sonando la alarma y tenemos que abandonar el barco de la destrucción ambiental si nos queremos salvar y dejar un planeta en el que las próximas generaciones y demás especies puedan vivir.

Estamos ante una emergencia climática y la ciudadanía, así como muchas instituciones y organismos internacionales, piden soluciones. En las ciudades, ayuntamientos y otras administraciones pueden y deben ofrecer soluciones innovadoras para hacer frente a la crisis en la que estamos inmersos. Y las pueden ofrecer ya, basta que haya voluntad política.

Ante la urgencia de actuar y la falta de medidas contundentes por parte de la clase política para frenar las peores consecuencias del cambio climático, hoy se ha hecho pública una iniciativa internacional por parte de la comunidad científica en la que se pide a los ayuntamientos que reduzcan la oferta de carne y lácteos en los comedores públicos y que incrementen la oferta de alimentos de origen vegetal. En España, esta petición debe extenderse también a los gobiernos autonómicos, ya que las competencias en materia de alimentación y comedores públicos están dividas.

Según los últimos datos científicos, el sector agroalimentario en su conjunto es el responsable de hasta el 37% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Por otro lado, las emisiones de la ganadería (incluyendo los impactos causados por la deforestación para la producción de pastos y piensos) representan el 14,5% de las emisiones globales directas de estos gases, lo mismo que todos los automóviles, trenes, barcos y aviones juntos. Si no se toman medidas contundentes, este porcentaje podría aumentar aún más.

Por eso, 65 científicos y científicas de 11 países han pedido en una carta a los ayuntamientos de todo el mundo que cambien las políticas alimentarias en sus ciudades. Entre las personas que firman la carta se encuentran ocho españolas, lo que convierte a nuestro país en el segundo con más representación en esta iniciativa. Estas especialistas animan ahora a que el resto de la comunidad científica y de la investigación sume también su voz a esta iniciativa.

En España, cada persona come de media más de 90 kilos de carne al año. Somos el segundo país que más carne consume de la Unión Europea. Además, existe un abuso de la proteína animal en los comedores escolares. Ofrecer menús escolares sanos y sostenibles el impacto sería enorme, ya que en los centros educativos se dan casi 300 millones de de comidas anuales con casi 11.000 toneladas de carne. Además, se fortalecería la salud de los niños y niñas y se les educaría en una alimentación sostenible.

Por ello, en Greenpeace consideramos que es fundamental:

  1. Reducir el consumo de carne y lácteos en los comedores públicos.
  2. Incrementar la oferta de alimentos de origen vegetal.
  3. Apostar por los productos ecológicos, locales y de temporada.

Se acabó el tiempo de bonitas palabras, densos documentos y mayor burocracia. ¡Necesitamos acciones y las necesitamos YA!

Luís Ferreirim - autor del blog.
Luís Ferreirim
Licenciado en Filosofía por la Universidade Nova de Lisboa. Post-grado en Filosofía de la Naturaleza y del Medio Ambiente por la Universidade de Lisboa. Responsable de la Campaña de Agricultura en Greenpeace España. Twitter: @LFerreirim
37 posts

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Comentarios

Stela
10/10/2019

Es verdad , la carne ayuda las células cancerígenas que se desarrollan sin control,
Los lácteos producen acidez en el estómago,
Las hojas verdes ne dan fuerza, vitalidad y nunca te sientes cansado.
Es vital saber .

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