La sequía es una amenaza constante y cada vez más frecuente. Como consecuencia del cambio climático, la disponibilidad de agua se está reduciendo y, la poca que tenemos, la maltratamos.

El
75% de nuestro territorio
es susceptible de sufrir desertificación.
En España podría haber hasta
1 millón de pozos ilegales
sustrayendo agua de nuestros acuíferos.
La contaminación por nitratos afecta ya al
50% de nuestras aguas superficiales
y su calidad.
sequia problemas

El problema

La península ibérica ha sufrido episodios de sequía durante miles de años. Se trata de un fenómeno meteorológico habitual por nuestra situación geográfica. Sin embargo, la emergencia climática está agravando este proceso, ya que hace que los períodos sin precipitaciones sean cada vez más intensos y duraderos.

¡Súmate! Exijamos justicia ante la emergencia climática

A esto se une una pésima gestión de nuestros recursos hídricos. Estamos consumiendo una cantidad de agua muy superior a lo que podemos permitirnos como país mediterráneo. Y este consumo desmedido no se produce necesariamente en los hogares, sino en sectores como la agricultura y ganadería industriales.

Los enormes campos de cultivo intensivo que se extienden en algunas zonas del país utilizan y contaminan cantidades ingentes de agua. Es más, alrededor de muchos de ellos proliferan los pozos ilegales, con los que se sustrae agua de nuestros acuíferos. Algo parecido pasa con la ganadería industrial, cuya producción ingente de purines contamina las aguas cercanas, haciéndolas incluso peligrosas para el consumo humano. Y mención aparte merecen los absurdos proyectos de ocio como playas artificiales o campos de golf en zonas claramente afectadas por la escasez de agua.

La intensificación de los episodios de sequía son preocupantes por el impacto que tienen en nuestra economía y nuestra población. Sin embargo, no podemos olvidar el impacto que la escasez de agua tiene sobre nuestro medio ambiente, especialmente si tenemos en cuenta el creciente riesgo de desertificación al que nos expone el cambio climático.

La solución

Ante el problema de la intensificación de la sequía en España, la solución pasa por tomar medidas de mitigación frente a las consecuencias de la escasez del agua. En definitiva, prepararnos para lo que está por venir. Estas son algunas de las decisiones que deberían tomarse:

  • Frenar el crecimiento de las demandas de agua (regadío, industrial y de ocio), de forma que se adapten a la reducción de caudales disponibles como consecuencia de los efectos del cambio climático.
  • Dejar a un lado la política hidráulica tradicional basada en grandes trasvases y obras hidráulicas.
  • Luchar contra las causas de la grave contaminación que sufren nuestras aguas continentales (superficiales, subterráneas y costeras).
  • Establecer una hoja de ruta de cara a incrementar la superficie dedicada a la agricultura ecológica y el uso de variedades locales adaptadas al clima.
  • Reconversión del regadío intensivo y superintensivo a explotaciones sostenibles, diversificadas y de bajo consumo de agua.
  • Prohibir los nuevos proyectos de ganadería industrial y apoyar la producción extensiva, local, de calidad y ecológica.
  • Cerrar el más de millón de pozos ilegales repartidos por toda la geografía.
  • Adaptar las políticas forestales a las necesidades del país más árido de Europa.
  • Poner freno a las instalaciones de ocio muy demandantes de agua (campos de golf, parques temáticos…), sobre todo cuando se encuentren cerca de espacios protegidos o costas.
Acción Greenpeace reclama que la mala gestión del agua agrava la sequíasequia

Qué está haciendo Greenpeace

En Greenpeace llevamos años alertando de la necesidad de adaptar nuestro consumo de agua a la meteorología de un país mediterráneo, especialmente ante la intensificación de los episodios de sequía que traerá el cambio climático.

Nuestro trabajo de denuncia pretende presionar a las administraciones competentes para que promuevan una gestión eficiente de nuestros recursos hídricos de una vez por todas, así como para que persigan los delitos relacionados con el robo y la contaminación del agua.

Qué puedes hacer tú

¡Actúa con tu consumo! Sé responsable con el consumo individual de agua en tu día a día: duchas más cortas, grifos cerrados mientras te lavas manos y dientes, uso correcto de los electrodomésticos, etc. Evita también los productos procedentes de la agricultura y ganadería industriales, actividades que consumen cantidades excesivas de agua. Consume productos de cercanía y de temporada y si puedes que sean de agricultura y ganadería ecológicas.

¡Súmate a Greenpeace! Sé parte de nuestra organización para exigir medidas urgentes frente a la creciente escasez de agua, una de las principales consecuencias del cambio climático en nuestro país. ¡Pincha aquí para unirte a Greenpeace!