¿Sabías que España es el único país europeo que cultiva transgénicos a una escala importante?

3%
Superficie agraria mundial cultivada con transgénicos
17 países
han prohibido el cultivo de transgénicos en la Unión Europea
67%
de los ensayos experimentales al aire libre en Europa se realizan en nuestros campos

El problema

Un transgénico u organismo modificado genéticamente (OMG) es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. Esta rama de la biotecnología permite franquear las barreras interespecíficas y crear seres vivos que no podrían ocurrir en la naturaleza.

Tras más de 20 años en el mercado sigue sin haber estudios a largo plazo que demuestren su seguridad para los seres humanos. Más de 300 científicos independientes han firmado un manifiesto internacional afirmando que no existe un consenso científico sobre su seguridad.

Los riesgos ambientales de los transgénicos están ampliamente demostrados, al igual que no es cierto que sean la solución al hambre, puesto que la inmensa mayoría de los cultivos transgénicos alimentarios se destina a piensos animales que engordan a animales para que en los países enriquecidos podamos disponer de carne barata.

La coexistencia entre cultivos transgénicos y cultivos convencionales y ecológicos es imposible: la contaminación genética es inevitable.

Según los datos estimados de superficie cultivada con transgénicos, el 95% de los cultivos transgénicos en la UE se encuentran en España. La propia administración se muestra opaca en las cifras de cultivo transgénico: el Gobierno sigue ofreciendo únicamente estimaciones basadas en los datos de venta de semillas suministrados por la industria.

Hay quienes justifican todo esto en aras de “acabar con el hambre” en el planeta, pero la realidad es que los cultivos modificados genéticamente no alimentan al mundo: el 99% de los agricultores no los cultivan, y el 97% de la superficie agrícola mundial sigue libre de ellos.

Los cultivos transgénicos son el exponente máximo del modelo de agricultura industrial: no son necesarios ni la solución a los problemas que prometían resolver. Es más, algunos problemas incluso se han agravado, como el uso masivo de herbicidas como el glifosato y la consecuente resistencia de las “malas hierbas” a estos productos.

Campo de maíz transgénico señalado por activistas de Greenpeace. Campo de maíz señalado con letreros de signos de interrogación

La solución

En la UE actualmente solo está autorizado un cultivo transgénico, el maíz insecticida de Monsanto conocido como MON810. Pese a que el cultivo de transgénicos está autorizado desde 1998 en la UE, sólo en cuatro países se cultiva este maíz (España, República Checa, Portugal y Eslovaquia) y solo en España a una escala importante. Incluso el principal productor europeo de maíz, Francia, ha prohibido su cultivo, lo mismo que otros 17 países y cuatro regiones de otros dos países: Alemania, Austria, Bulgaria, Croacia, Chipre, Dinamarca, Eslovenia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y Polonia, Valonia (Bélgica) y Gales, Escocia y Irlanda del Norte (Reino Unido).

Construir un movimiento de resistencia frente a la expansión de los cultivos transgénicos es fundamental. En España son muchos los municipios que ya se han declarado libres de transgénicos y cinco comunidades autónomas se han mantenido libres de cultivo de maíz transgénico. Además, ahora, con la nueva legislación europea tienen la oportunidad de declararse formalmente libres de cultivos transgénicos comerciales.

El veto a estos cultivos es una respuesta a corto y medio plazo, pero la única solución de futuro es la apuesta decidida por la agricultura ecológica. Cuanto más se amplíe la superficie cultivada con cultivos ecológicos como respuesta a la creciente demanda de estos productos, menor será la posibilidad de que se implanten los cultivos transgénicos.

Por otro lado, mientras se permita el cultivo de transgénicos en España, el Ministerio debe garantizar que la información es fiable y transparente.

Qué está haciendo Greenpeace

Greenpeace lleva años informando sobre los problemas asociados a la liberación de cultivos transgénicos al medio ambiente y denunciando cómo afectan a un sistema agroalimentario justo y sostenible y en particular a la agricultura ecológica. Además, el trabajo a nivel europeo ha hecho que solo exista un cultivo autorizado y que solo España, lamentablemente, los utilice de forma significativa.

Además, venimos exigiendo que mientras se cultiven en España se ofrezca una información fiable a la ciudadanía. Las estimaciones ofrecidas por el Ministerio de Agricultura sólo parecen querer legitimar las afirmaciones de la industria de que el cultivo en España es todo un éxito.

Greenpeace anima a todas los gobiernos autonómicos, municipios y ciudades a que se declaren libres de cultivos transgénicos y a que apuesten decididamente por la agricultura ecológica.