Las selvas tropicales de Indonesia son un punto caliente de biodiversidad. Son también una región clave para la regulación del clima de la Tierra. Pero estos bosques están siendo talados y sustituidos por plantaciones para la producción de aceite de palma y pasta de papel.
En el año
2008

el libro Guinness de los récords señaló a Indonesia como campeón mundial de la deforestación
Más de
250.000
personas
de todo el mundo han firmado para pedir a las industrias papelera y del aceite de palma que dejen de quemar los bosques
Durante el mes de septiembre de 2015 se produjeron más de
130.000
incendios,
el mayor desastre ambiental de las selvas de Indonesia
Llamas vivas en ramas de árboles secos en un área de turberas recientemente deforestadas en una concesión de aceite de palma de Indonesia Vista aérea de un terreno concedido a los proveedores de aceite de palma de P & G en Kalimantan, Indonesia Una persona recorre turberas quemadas y restos de bosque en Indonesia

El problema

Las selvas del Sureste Asiático ocupan las islas de Sumatra, Borneo, Papúa Nueva Guinea y un sinfín de pequeñas islas y archipiélagos cercanos, y contienen una rica biodiversidad: multitud de endemismos, como la Rafflesia gigante de Indonesia o las aves del paraíso; 500 especies de mamíferos como el orangután o el rinoceronte de Sumatra y Java; más de 1.600 especies de aves. Pero la riqueza cultural es aún mayor. La multitud de pueblos indígenas hace que sólo en Papúa Nueva Guinea haya más de 800 lenguas habladas, un tercio de las que existen en todo el mundo.Y esta destrucción acaba en gran número de productos de alimentación, cosmética y agrocombustibles

Pero estos bosques sufren una de las mayores tasas de deforestación del planeta. Indonesia ha perdido la cuarta parte de sus bosques en los últimos 25 años. La deforestación, provocada comúnmente a través de la quema de la selva, colocaron la pasada década a a Indonesia como el tercer país emisor en gases de efecto invernadero del mundo. En septiembre de 2015 se registró el mayor desastre natural en las selvas y turberas de las islas de Sumatra y Borneo, con una ola de 130.000 focos de incendios, cuyos responsables mayoritarios fueron la industria de aceite de palma y el sector papelero.Y esta destrucción acaba en gran número de productos de alimentación, cosmética y agrocombustibles que se consumen en nuestros países.

De manera especial, los bosques de turberas de Indonesia están siendo objeto de una destrucción sin precedentes. En todo el mundo, las turberas cubren menos del 0,1% de la superficie del planeta, pero son ya son responsables del 4% de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero, responsables del cambio climático.

De manera especial, el aumento de la demanda de aceite de palma es insostenible: se prevé que la demanda de este aceite se duplique en 2030 respecto de los niveles del año 2000, y se triplique para 2050. La industria de los mal llamados “biocarburantes” se está expandiendo rápidamente, y casi la mitad de las importaciones europeas de este aceite se destinan a la fabricación de biodiesel.

Indonesia ya tiene 6 millones de hectáreas de plantaciones de palma aceitera, pero hay planes para plantar otros 4 millones solo para la a la producción de biocombustibles.

La solución

Las empresas y gobiernos deben asumir sus responsabilidades como principales responsables de la destrucción de los bosques de Indonesia y han de:

  • El Gobierno de Indonesia debe comprometerse a implantar una política de cero deforestación, suspender la conversión de bosques en plantaciones y obligar al cumplimiento estricto de la ley que prohíbe la utilización del fuego para despejar la selva.
  • También, el gobierno debe hacer accesible a las ONGs la cartografía de las concesiones forestales del sector del aceite de palma y el sector papelero.
  • Las empresas que operan en Indonesia deben implementar políticas para promover la responsabilidad empresarial en materia de medio ambiente, derechos humanos, lucha contra la corrupción, etc. que prevenga que puedan participar en proyectos que puedan impactar negativamente en los ecosistemas amazónicos y en su población.
  • La Unión Europea debe poner en marcha su plan contra la deforestación evitando el comercio de materias primas (soja, carne, aceite de palma, madera o papel) que procedan de la deforestación y poner fin al apoyo a los agrocarburantes basados en cultivos agrícolas, como el biodiesel.
  • Los países de la UE deben hacer cumplir el Reglamento EUTR, que impide la entrada en Europa de productos forestales procedentes de la tala ilegal en Indonesia.
  • También, todos podemos ser parte de la solución, adoptando estilos de vida simples y reduciendo nuestro consumo, evitando los productos alimenticios y forestales procedentes de la destrucción de las selvas tropicales de Indonesia.
Bebé orangután de un año de edad juega en un árbol en Borneo Primer plano de un tigre de Sumatra Orangután en la zona de alimentación en el Parque Nacional de Tanjung Puting, Indonesia

Qué está haciendo Greenpeace

Los sectores del aceite de palma y papelero están detrás de la quema de la selva y la alta tasa de deforestación de Indonesia. Para evitar que esto siga sucediendo, esto es lo que hacemos:

  • Realizamos un seguimiento de la evolución de la deforestación en Indonesia, analizando imágenes de satélite, investigando sobre el terreno y publicando informes sobre el problema y los sectores económicos implicados.
  • Demandamos al gobierno de Indonesia el acceso público a la información relacionada con las concesiones forestales del sector del aceite de palma y el sector papelero, así como el cumplimiento estricto de la ley que prohíbe la utilización del fuego para despejar la selva.
  • Investigamos las cadenas de suministro de aceite de palma y papel para señalar a las grandes empresas de Europa y EE.UU. que se están suministrando de materias primas procedentes de la destrucción de los bosques de Indonesia.
  • Realizamos campañas creativas e impactantes, como las que señalaban a las empresas Nestlé (y su Kitkat) o Mattel (y su muñeca Barbie) por suministrarse de productos procedentes de la deforestación.
  • Exigimos a la Unión Europea que deje de apoyar a los biocarburantes fabricados a partir de productos agrícolas como el aceite de palma.
  • Establecemos alianzas con otras organizaciones y con tribus indígenas para la defensa del medio ambiente y los derechos sobre sus territorios.
  • Confrontamos a las empresas españolas para que cumplan con sus compromisos de Responsabilidad Social Corporativa para evitar financiar o formar parte de proyectos que puedan dañar estos ecosistemas y los pueblos que viven ellos.
  • Promovemos entre la ciudadanía hábitos de consumo responsables con las implicaciones ambientales y sociales de nuestro modo de vida.

Durante más de 10 años, hemos conseguido muchas cosas en Indonesia. Puedes consultarlas en el listado de informes de las campañas de Indonesia.